Corpesca renueva su flota con tecnología de punta y estándares de última generación

El reacondicionamiento del EPERVA 56, es una intervención que se enmarca en el plan estratégico de renovación de la flota pesquera de Corpesca. Plan que contempla un monto de inversión que supera los US$25 millones.

 

Corpesca celebró el reacondicionamiento de su pesquero de alta mar, EPERVA 56. Este es el décimo barco sometido a un proceso de actualización tecnológica, que incorpora sistemas que cumplen con un estándar de última generación en la industria pesquera mundial.

A través de una tradicional ceremonia de bautizo y botadura, se dio inicio a las actividades de esta nave –que tras un período de pausa en que fue sometida a importantes trabajos–, vuelve a su escenario natural, como uno de los barcos pesqueros más modernos presentes en la actualidad en la flota nacional.

“Este es un día importante para Corpesca. El EPERVA 56 que hoy se reintegra a nuestra flota es una muestra concreta del tipo de actividad pesquera que queremos para nuestro país. Una industria de excelencia, moderna, rigurosa en el cumplimiento de sus responsabilidades ambientales y de preservación de los recursos”, indicó el gerente general de Corpesca, Felipe Zaldívar.

¿En qué consistió este reacondicionamiento?

El reacondicionamiento del EPERVA 56 –embarcación construida originalmente en los astilleros PICSA en Perú el año 1971–, es una intervención que se enmarca en el plan estratégico de renovación de la flota pesquera de Corpesca, plan que contempla un monto de inversión por etapas que supera los US$25 millones.

Desde su ingreso a las instalaciones de Astilleros Arica, este pesquero fue sometido a un exhaustivo proceso de reformas estructurales y operativas que potenció sus características adaptándola a las particularidades de zona en que se desempeñará activamente desde hoy.

Además de incorporar una tecnología de punta entre sus características, también se destaca la instalación de un moderno sistema de refrigeración de bodega (RSW) que permite mantener por un largo periodo de tiempo la pesca fresca en las bodegas del barco. Asimismo, la nave recibió una completa transformación que eleva sustantivamente las condiciones de seguridad para las tripulaciones.

Con el EPERVA 56, Corpesca cuenta ya con cinco naves de alto estándar en materia de refrigeración, acorde a los requerimientos de una industria que evoluciona y que asume el desafío de operar bajo estrictos criterios científicos y de manejo sustentable de los recursos.

“Estamos contentos de culminar esta etapa y devolver este pequero al mar. Este es un proceso que ha posibilitado integrar tecnología de primer nivel, la cual además de incrementar nuestra eficiencia operacional, nos entrega mejores capacidades en materia de monitoreo y conocimiento del ecosistema oceánico”, explicó Zaldívar.

El sector pesquero en Chile

Durante los últimos años, el recurso marino ha sido afectado por una alta volatibilidad debido a causas naturales que han sido difíciles de prever, y que se vinculan principalmente a fenómenos climáticos y oceánicos de dimensión global.

No obstante, actualmente existe una preocupación mayor en el sector pesquero, relacionada a los eventuales cambios que podría sufrir el marco jurídico vigente. El gerente general de Corpesca expresó en relación al Plan de Inversiones de US$25 millones que: “Dada la incertidumbre jurídica que vive la industria, no sabemos cuán perdurable puede ser el esfuerzo que estamos haciendo. Un ejemplo: si se elimina la posibilidad de mantener vigentes los acuerdos con el sector pesquero artesanal para la operación de la flota industrial en algunas áreas dentro de las cinco millas, como lo venimos haciendo desde hace más de veinte años en la zona norte, la consecuencia directa a todo evento es el de una menor captura de un 40%. Una situación como esta, obligara a la industria a ajustar su capacidad operativa. Lamentablemente no hay otro camino. Así de grave es la situación”.

“Aún en este panorama, creemos que lo racional primará y podremos seguir aportando en el desarrollo, una línea iniciada hace más de seis décadas por los forjadores de la actividad pesquera en el norte”, finalizó.